jueves, 10 de abril de 2014

La Peste Negra en telas blandas



Ese tipo de peste que se suscitó en el siglo xiv ―pandemia fatal―, o la que relata Camus en su libro homónimo a esta enfermedad, en donde son las ratas las que aparecen muertas y como un mal que incomoda aparecen por toda la ciudad, no es nada en comparación a la “peste negra” que se desploma en nuestra ciudad potosina, ya desde hace mucho San Luis Potosí dejó de ser la ciudad de los jardines para convertirse en la de los puentes. Dejó de ser un lugar de oración para convertirse en uno de violación, estupro y vicios, la peste negra a veces se viste de alba para depositar en los cálices de penitentes la más vil de las pruebas execrables de cualquier ser humano. No hace ni dos meses que se acusó a uno de estos pesticidas negros de estupro: Noé Trujillo, el cual de no haber sido lo que en teoría representa ya estaría pagando según la ley (como tantos, incluso inocentes, sumando que, el sacristán de esa localidad, testigo acular fue asesinado “misteriosamente”), sin embargo, no es así, quizá por las relaciones de poder que el hoy señalado pederasta por centésima vez  Eduardo Córdova, (otro de los propagadores de la peste negra) tiene con el gobierno, ya sea tricolor, azul o amarillo, todos quieren con el encubrimiento ganarse el cielo, pero lamentablemente lo único que ganaran es más y más descredito ambas instituciones. No esta demás decir, que si el pueblo potosino estos días santos alza la voz es precisamente porque desea que así lo sean, pero lamentablemente, los hombres lúgubres que propagan la peste negra hacen de estos días santos, malditos y vergonzosos  ante la mirada de algún dios. De nada sirvió el Manto purpura, La puta de Babilonia, el caso Maciel. El del cura de mi colonia que sin pena y sin gloria va y le canta a su enamorada el día de sus quince años, de nada sirve el trabajo de Alberto Athié. Las cosas de Dios efectivamente no son cosas del hombre, pero estos hombres que apestan la vida espiritual de los parroquianos, si afectan las cosas del hombre, la moral, el respeto, la ética profesional. ¡Espurios! estos y quienes los encubren.

  
ver además:http: //pulsoslp.com.mx/2014/04/09/alberto-athie-acusa-de-pederastia-al-sacerdote-eduardo-cordova/

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