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lunes, 28 de abril de 2014

El santo de la mercadotecnia, san Judas


San Judas, el santo de la mercadotecnia




No se trata de un relato hagiógrafo que puntualice la actividad de los santos en la vida cotidiana de algunos convencionalmente devotos. Se trata más bien de echar ojo a la mercadotecnia que permea la cultura de aquellos que motivados por el verde olor a billete y blanco tranquilidad asumen una devoción muy al estilo consumista. En muchas localidades se ven por donde sea dos tipos de santos: Guadalupe y Judas Tadeo. ¿Qué poder mercadológico tiene el segundo de ellos que hace confluir masas y diseñar exvotos donde se agradecen los favores? Es sencillo y a la vez no: el dinero (el medallón), la alegría (flama) y el sexo (palo, símbolo fálico). Aunque para la Iglesia la flama sea el Espíritu que descendió a los apóstoles, aun así, el espíritu es alegría. San Judas conocido como el patrono de los casos difíciles, coincidentemente se le festeja en el mes de las lunas: octubre, en una fecha de relevancia simbólica para todo aquel que interactúe con una mujer. Precisamente el número 28 que resulta ser un eje para el ciclo menstrual, lo que comparte con San Judas y el símbolo fálico que porta en su brazo derecho, este santo es un ícono de la mercadotecnia y tiene todo lo que el hombre necesita en mayor o menor medida: alegría, sexo y dinero.
Como ya renglones arriba señalé, los colores asimismo tiene un significado, el verde es la fertilidad, la naturaleza y el color de poder en papel billete, el blanco es la pureza y paz, pero ese banco que porta san Judas es sólo el fondo. Este popular santo que interviene de modo porcentual en nuestra cultura también tiene una colaboración en las escrituras bíblicas con su epístola, por cierto no muy enriquecedora. Quizá algunos de los devotos crea por costumbre, ―que no lo dudo―, pero el sentido simbólico de Judas Tadeo es impresionante y obvio actúa a nivel subconsciente. Mujeres, a encomendarse al santo, hombres, a pedir su auxilio, nada más no olviden que este santo murió virgen y mártir en Suanis (Persia).

p.d: Agradezco a jcruz.

 


lunes, 7 de abril de 2014

Rasguña el arte


  Rasguña el arte  



Por Luis Ricardo Guerrero


Observé a una chica en el camión, miré sus ojos de un verde bosque, dirigí la mirada a sus labios par de lienzos rosados, apresuré la vista hasta sus brazos como ramas fértiles me invitaron a ver 10 dedos y en ellos descubrí lienzos de queratina, del sistema tegumentario al sistema ornamentario. Pensé, son sólo uñas pintadas, complejamente pintadas,  no debo hacerles tanta pompa. Pero recordé ese antiguo pasaje en los Diálogos de Platón en Hypias mayor, en donde se cuenta que “lo bello es difícil”. Y creí que mi habilidad de maraquero me imposibilitaría diseñar esa obra de arte en 10 lienzos, pero quien sea que lo haya hecho en esa chica de la cual ya no me importó el resto de su cuerpo, sabe hacer lo difícil, lo bello. Arte. Las técnicas para diseñar, pintar o dibujar sobre las uñas no son tan sencillas, como todo el arte, incluso el kitsch, tiene sus detalles. El arte y la mujer, bina insoslayable, la mujer siempre busca decirnos cosas, ya con miradas, al hablar, ya dice también al soltar su cabello, al usar zapatillas o sandalias desnudando un poco más su piel. La mujer también quiere decir con las uñas: que puede rasguñar el arte, que los colores y la vida están en sus manos. Años atrás nuestras abuelas nos decían con sus dedos que portan elegancia y orden, ahora es todo un caos. El diseño de uñas parece no acabar, cuantas mentes femeninas, cuantas manifestaciones artísticas en las manos. El arte de pintar las uñas ha pasado del orden al caos, no se usan ya las uñas en un sólo tono, tres de un color dos de otro, con caritas, con marcas comerciales, de efecto: espejo, peluche, caviar, mate, craqueladas, con paisajes. Un diseño en boga y austero es precisamente el de un uña desigual entre todas las demás, esto es una enumeración caótica que lleva un orden y luego se desmadra, el caos. Además recordemos que la palabra cosmético es etimológicamente orden, de kosmos. Los cosméticos en definición nominal son los que ayudan al orden, en una mujer ordenan las facciones, también las uñas se ven ordenadas, embellecidas por el color y las formas del artista que en una estética (aisthesis) /estesis/; donde hay sensibilidad, es posible ver y sentir la belleza. Finalmente acordándonos del mapa de la división de las artes que Vasconcelos presenta en su Estética, dice: “en las artes apolíneas o de la imaginación [se encuentran]: el dibujo, talla, pintura, escultura, canción y artes decorativas”. No esta demás puntualizar que tres de estás se ven manifestadas en las uñas que rasguñan el arte.


lunes, 31 de marzo de 2014

Planking, el arte también paraliza



Por: Ricardo Guerrero
"Hay muchas maravillas en el mundo, pero nada es más admirable que el hombre” Sófocles

De todas las cosas que tenemos en el reguero del mundo dice Sófocles, hay una cosa que es la más admirable. Deseo interpretar del dramaturgo por antonomasia, que al referirse a: “muchas maravillas”, está observando las cosas y entre ellas vio al hombre. Lo hago con la intención de mostrar una expresión artística y de juego que ya tiene algunos años que surgió en norte de Inglaterra, el denominado: Planking, el cual se traduce como “hacerse la tabla”, es decir hacerse un objeto más con el objeto, quedarse por unos minutos como parte de la cosas y por qué no, sentirse cosa ―lejos de los trámites burocráticos―. El Planking, ha sido juzgado por varios como el producto del ocio y la estupidez humana, sin embargo, que cosa no es producto del ocio, no me dirán que para tener un hijo se prescindió del ocio. Ciertamente, el estar desocupado (ocio), alberga las más geniales ideas y los más execrables vicios, la medida la estipula el hombre, el más admirable de las cosas. El Planking, tiene un sitio en las expresiones de cultura no sólo porque sea un hecho de moda o un objeto de diversión para algunos que debe procurar llevar una carga de peligro en cada posición adoptada, es también porque ya entrado el siglo xx, la fotografía es sin duda un síntoma más de lo artístico, la poesía estática del pulso que enfoca el instante convertido en eternidad. Capturar el mejor momento para “hacerse la tabla” no es un suceso fortuito, es una cosa que se admira (ad + mirar = cerca de lo que se puede mirar). Asimismo, el hecho de acomodarse en algún lugar para “hacerse la tabla” es volverse perpendicular al mundo o paralelo a éste, y pensando esto de modo más agudo, el ver el mudo de tal manera, tiene implicaciones serías. Hacer arte o volverse uno con el arte no es tan difícil. No exige mucho, exige de todo, hasta tener su sitio oficial en la web: www.planking.me. Hagamos cosas, pero cosas encarnadas.