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jueves, 1 de mayo de 2014

Diez datos alrededor de Psicosis, de Alfred Hitchcock (Segunda parte)

Alfred Hitchcock fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores directores del siglo XX. Sus principales cintas exploran a fondo la mentalidad de sus protagonistas y transmiten a los espectadores ese estado de tensión y angustia. Psicosis, estrenada en 1960, es su obra más reconocida, y aquí sigue la segunda parte de los 10 datos curiosos alrededor de ella.


6. Hitchcock acostumbraba hacer pequeños cameos en sus películas. Apareció en 37 de las más de 50 que dirigió. Aunque sus cameos no son tan notorios como los de Stan Lee, pues parecen más el juego de ¿Dónde está Wally? Habrá que poner ojo aguzado para encontrarlo.


7. Psicosis está grabada en blanco y negro, a pesar de que las películas a color ya eran comunes. La razón: una presumible defensa ante la crítica por las escenas sangrientas. Aunque bien podría atender a otras razones. Con Hitchcock uno nunca sabe.


8. La famosa escena de la ducha fue grabada en varios días y desde distintos ángulos. Se dice que la toma final contó con 50 diferentes planos. A propósito Janet Leigh dijo "Psicosis me arrugó mucho la piel. Me pasé siete días metida en esa ducha".


9. Janet Leigh, quien en la película da vida a Marion Crane, es madre de la actriz Jamie Lee Curtis, que a su vez participara en otra película de terror, referente del género: Halloween. De hecho, actúan juntas en Halloween, veinte años después


10. Una  interpretación psicoanalítica sugiere que la división de la casa Bates en tres pisos responde a los tres conceptos fundamentales del psicoanálisis: yo, superyo y ello. El "ello" por ser la parte inconsciente se correspondería con el sótano, sitio donde Norman escondía a su madre.



martes, 29 de abril de 2014

Diez datos alrededor de Psicosis, de Alfred Hitchcock. (Primera parte)


"Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspenso." Cualquiera puede decir esto ahora, pero sólo alguien fue capaz no sólo de pensarlo, sino de ponerlo en acción: Alfred Hitchcock.

El director británico ganó su lugar en la posteridad cinematográfica gracias a sus películas, pero fueron otros detalles los que lo hicieron famoso. Conocido por su obsesión por las rubias y su trato neurótico a los actores, trabajar con él era un martirio y una bendición. Aunque nunca ganó un Óscar, muchas de sus películas están consideradas entre las mejores del género. Psicosis fue para muchos su obra maestra, para otros sólo la más vanagloriada. La realidad es que es una de las películas cardinales para el séptimo arte.


Hace 34 años de la muerte de Hitchcock y 54 del estreno de Psicosis y aunque mucho se ha dicho de ella, aquí va (la primera parte) de 10 datos curiosos sobre la película. 
      
1. Hitchcock emprendió una campaña de, digamos, publicidad, al recomendarle al público no entrar a ver la película si ésta ya había comenzado. Pues en esos tiempo las películas no tenían un horario establecido, simplemente se proyectaban y el público podía entrar a la hora que quisiera.
 

2. La cinta se basa en el libro homónimo de Robert Bloch, a su vez basado en los crímenes de un asesino estadounidense. Toda una historia que terminó en las manos de Joseph Stefano y el mismo Bloch, guionistas de la cinta

        3. La película dio lugar a dos secuelas y una precuela. Todas protagonizadas por Anthony Perkins y ninguna de ellas tan exitosa como la primera. Además de un remake en 1998, protagonizado por Vince Vaughn, Anne Heche y Julianne Moore, también sin el éxito esperado. Actualmente se transmite Motel Bates, una serie protagonizada por Vera Farmiga y Freddie Highmore, que explora el origen del mal de los Bates. 
 

4. Aunque hay varias películas sobre la vida de directores o actores, pocas se centran en la historia tras la filmación de una película. En 2012 se estrenó la película Hitchcock, con Anthony Hopkins, Helen Mirren, Scarlett Johansson y Jessica Biel, que trata de los pormenores de la filmación de Psicosis.  

5. Anthony Perkins, además de participar en todas las películas, dirigió la tercera de ellas, Psicosis III, en 1986. El papel de Norman Bates sería el de toda su carrera, sin embargo, su única nominación a mejor actor de reparto le llegó en 1956, por su papel en La gran prueba. Perdió.


miércoles, 2 de abril de 2014

Por qué ver los clásicos

                                                                                                                              Por: Óscar Franco

El escritor Ítalo Calvino se pregunta por qué leer los clásicos. Para él, los libros clásicos son aquellos que se releen, que constituyen una riqueza tanto para los que los han leído como para los que se reservan su lectura para un mejor momento. Los clásicos son libros que aún no terminan de decir lo que tienen que decir y de los que cada lectura es en realidad un autodescubrimiento. Son libros que se guardan en nuestra memoria e imaginación, que acumulan discursos críticos para luego sacudírselos. Libros que por más que uno cree conocerlos de oídas, más ricos nos parecen cuando al fin los leemos. 

Sin embargo, el término "clásico" no es exclusivo de la literatura: hay música, danza, pintura, teatro y, por supuesto, películas clásicas. ¿Pero qué es lo que vuelve clásico a un clásico y, más importante aún, por qué debemos conocerlo?


Imaginemos que lo propuesto por Calvino para la literatura funciona también para el cine. Los clásicos serían, entonces, todas aquellas películas que conocemos sin haberlas visto; escenas, diálogos o personajes que  viven en nuestra memoria, películas que "leemos" de maneras distintas a los 10, los 30 o los 50. Películas de las que se ha hablado mucho y de las que se han hecho miles de interpretaciones; sólo les falta la nuestra. Son cintas que han pasado la prueba del tiempo y siguen vigentes. Películas que impusieron un estilo, que han servido de modelos para los nuevos cineastas y que se han vuelto objetos de culto: referentes obligados.


Para englobar todo eso, pronto y mal, diremos que las películas clásicas son todas aquellas que uno debería ver antes de morir. Aunque claro está, nadie se muere de cine y hasta el momento no se han registrado decesos por falta de "cultura" cinematográfica. Pero son de esas cosas que es mejor tener y no necesitar, que necesitar y no saber de-qué-demonios-me-están-hablando.

Lamentablemente, las películas y libros catalogados como clásicos, corren el riesgo de jamás ser vistos o leídos, porque la etiqueta de clásico a veces se entiende y les impone calificativos como viejo, complicado o aburrido. Pero no se confunda lo viejo con lo clásico: no todas las cintas antiguas son clásicas ni todos los clásicos son antiguos. Cada generación se va haciendo de sus propios clásicos: lo que no es clásico hoy, si lo merece, quizá lo sea mañana.


La semejanza más grande entre literatura y cine clásico, a la luz de lo propuesto por Calvino, es que los dos conllevan una cierta dosis de autodescubrimiento. Habrá frases, escenas o diálogos que removerán algo en nuestra conciencia. No quiere decir que después de verlos no seamos los mismos, pero sí que después de ellos nuestra manera de ver el mundo será otra. 

En suma, los clásicos cinematográficos son obras de arte en peligro de extinción. Su hábitat son los ciclos y festivales de cine, donde se exhiben por módicas cantidades y uno puede, si lo desea, fotografiarse con ellos, con los afiches al menos, y a la entrada hay carteles que piden: Por favor, deje que los niños se acerquen a ellos. Son contagiosos, pero no muerden